Esta semana se nos ha atragantado la trágica noticia del avión estrellado en los Alpes. Andamos sintiéndonos seguros/as de nuestra integridad fíisica y de la de los/as demás, pero nada más lejos de la realidad. En cualquier momento, la vida te cambia, porque tú te conviertes en víctima inesperada de un accidente, o porque le ocurre a alguien que está muy cerca de ti.hugging-571076_640

Las personas que entran en contacto con un suceso traumático por cualquiera de estas dos vías experimentan una reacción que atraviesa varias fases. Comienza por la negación de lo ocurrido, nuestro cerebro aún no puede asimilar lo que realmente ha pasado. También podemos sentirnos aturdidos/as, conmocionados/as.

Posteriormente suelen aparecer sentimientos variables y poco predecibles, desde la rabia hacia la tristeza, o una mezcla de varios. También los patrones de pensamiento se alteran, la persona puede reexperimentar el suceso, con el conjunto de sensaciones asociadas, en forma de pesadillas o sueños vívidos.

¿ Qué medidas de primeros auxilios psicológicos podemos seguir tras vivir una crisis?

  • Hablar con otras personas sobre lo que ha ocurrido
  • Escribir durante las horas de insomnio
  • Permitirnos el sentirnos mal
  • Mantenernos ocupados/as
  • Hacer y/o pensar cosas que nos ayuden a sentirnos bien
  • Tomar pequeñas decisiones cotidianas

 

El dolor es inevitable, pero parece  más llevadero si se comprende y acompaña de la forma adecuada.

 

 

 

 

 

 

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El sábado aproveché para ordenar cajones, y me encontré un par de álbumes de fotos. Eran imágenes de varias épocas: la universidad, mi primera comunión, imagínense…fotos

Hay estímulos, visuales (fotos), auditivos (canciones) , olfativos (el olor a una comida concreta o a un perfume) que no sólo nos devuelven a una época pasada, sino que hacen que nos invada un sentimiento agridulce, un deseo que querer volver allí .

Más que nada porque sabemos que no es posible, y nada anhela más el espíritu humano que aquello que se le niega.

La nostalgia tiene su misión: la de recordar la persona que fuimos antes y diferenciarla de la que somos ahora. Al mismo tiempo que nos reconecta con las raíces comunes que compartimos.

De otro modo, hay quien se agarra al pasado y no se suelta nunca, ese pasado que siempre fue mejor, quizá porque está idealizado. Vemos personas con las casas llenas de fotos y recuerdos de hace muchos años, hablando la mayor parte del tiempo de esa época. Es una batalla perdida contra el tiempo, porque ni aceptamos el presente ni podemos volver al pasado.

Te recomiendo que un día de estos reúnas tus fotos y documentos, mejor con alguien de tu familia que te ayude a completar algunas lagunas que solemos tener sobre nuestra propia vida.

No está de más echar de vez en cuando la vista a nuestros orígenes ( familiares, vivenciales,etc) para comprender quiénes somos, cuál es nuestra Historia y qué hemos venido a hacer (y a no hacer) aquí.

 

 

 

 

Hace poco veía un programa sobre adicciones raras: había una señor que se había enganchado a la comida para perros y una chica que  cuando se daba cuenta había acabado con medio colchón porque engullía el relleno.

Puede  que tengamos una imagen de las adicciones aún asociada a determinadas sustancias de consumo. Sin embargo, igual que hay personas con fobias que nos sorprenden ocurre algo parecido con las adicciones.iphone-410316_640 (1)

Creo que al margen de la química externa a la de  nuestro cuerpo, son las acciones a las que nos enganchamos, porque nos hacen sentir de una forma determinada.  No es el colchón ni la comida de perro en sí, sino la conducta de comerlo y la sensación que produce. De hecho las adicciones conductuales ( a las compras, al trabajo, al móvil,..) son igual de poderosas que las químicas.

Yendo aún más lejos: somos potencialmente adictos a cualquier conducta que active nuestro sistema cerebral de recompensa sistema de recompensa, que nos produzca placer o alivie nuestro malestar y que haga que nos sintamos raros/as si no está a nuestro alcance.

Hay personas que chequean continuamente sus redes sociales, esperando encontrar esos Me Gusta o comentarios en su muro que nos hacen tanta,  tanta ilusión… ¿Son adictos/as al móvil? Teclear en el móvil sin más no me produce nada, más bien es un medio para conseguir lo que anhelo: reconocimiento, afecto, interacción,…

¿cuál es mi droga entonces? Puede que tampoco sea el hecho de colarte en el supermercado o un evento, sino la excitación del riesgo, de  saber que pueden pillarme en cualquier momento…

A veces conocer nuestros “enganches emocionales”  también nos ayuda conocer nuestras carencias, y por tanto a una parte de nosotros/as mismos/as, así que vamos a prestarles atención 🙂

A lo largo de la vida las personas se enfrentan a situaciones muy duras, a golpes fuertes que tienen que encajar de alguna forma.

Generalmente, las personas logran adaptarse con el tiempo a las situaciones que cambian dramáticamente su vida y que aumentan su estado de tensión. ¿Qué les permite superarlas? Seguramente han  desarrollado su resiliencia, la capacidad para adaptarse y superar las situaciones adversas, para encajar y resistir golpes sin rompernos.

Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte, realmente no nos hacemos más fuertes sino que nos damos cuenta de que realmente lo somos.wellness-155162_640

Hay personas que son más resistentes o resilientes que otras, vemos casos frecuentemente que nos llaman la atención de personas cuya vida  por ejemplo ha cambiado radicalmente tras tener un accidente grave y nos admiramos de cómo aún así las vemos salir adelante.

Nos parece que el tiempo nos ayuda, pero no es el paso del tiempo, sino lo que hacemos a lo largo de éste.

Se habla pues de personalidades que han demostrado ser especialmente resilientes, pero en realidad todos y todas podemos ser resilientes, es decir , es una habilidad que puede desarrollarse.

¿Cómo se desarrolla pues la resiliencia? Aquí algunas claves:

 

  1. Mantener una imagen positiva de nosotros mismos. No sólo de lo que tenemos o somos ahora, sino también de lo que hemos logrado anteriormente, porque seguramente no todo han sido fracasos. Recordar que por muy mal que nos hayan ido las cosas, hemos logrado cosas y esto porque tenemos cualidades positivas para ello.
  2. Cuidado con las expectativas. Desear lo mejor y prepararse para lo peor: el deseo de algo nos proyecta al futuro, nos anima, pero también es importante estar preparados/as para que la situación actual se prolongue en el tiempo. Por ejemplo, ante una situación de  desempleo: sé que estoy haciendo todo lo que puedo por encontrar trabajo y quiero encontrarlo, pero también soy consciente de que es posible esté bastante tiempo sin trabajar, por lo que tengo que preparar recursos suficientes para una temporada larga ( a nivel económico, organizar mi tiempo, buscar proyectos o tareas en los que resulte útil…) . Si luego es menor de lo que esperaba, estupendo, pero mejor así que al contrario…
  3. Mantener un entorno emocional positivo, rodearnos de personas que nos acepten y que nos transmitan mensajes que nos hagan sentir bien. Cuidado con exponernos a  demasiada  información negativa sobre aspectos que no podemos controlar. Puede conducir a la indefensión y a la inmovilización.
  4. Apoyarnos en otras personas, compartir con otras personas lo que nos está ocurriendo, cómo nos estamos sintiendo. Y también dedicar tiempo a preocuparnos y escuchar a los demás para mantener relaciones sanas y recíprocas.
  5. Hacer cosas que nos hagan sentir bien, ( deporte, salir con amigos/as, cine, playa )y no sentirnos culpables por ello. Todos/as  necesitamos descansar, relajarnos, disfrutar. Cuidar de uno/a mismo/a   ayuda a mantener  mente y cuerpo listos para enfrentarse a situaciones que requieren resiliencia.
  6. El humor también ayuda a relajarnos y a dimensionar las cosas de otra manera, liberando la tensión. En la medida en que nos sea posible es bueno encontrar el punto de humor de los acontecimientos y buscar momentos para reírnos de nosotros/as mismos/as y de las situaciones.